Capítulo 7. TEORÍA DEL ARTE

El arte contemporáneo ha mostrado la tendencia a tornarse cada vez más vulgar y el arte decadente genera una cultura decadente. Si la situación presente continúa de esta manera, nuestra cultura enfrentará una profunda crisis. Por lo tanto, para poder crear una nueva cultura primero necesitamos establecer una sociedad artística verdadera y para ello es absolutamente necesario una nueva teoría del arte.

A. El Principio que Constituye el Fundamento para la Teoría del Arte

El Principio que constituye el fundamento de la teoría del arte incluye las siguientes nociones: (1) el propósito de la creación y la creatividad, (2) la alegría y la creación a semejanza y (3) la acción de dar y recibir.

Primero, el propósito de Dios al crear el universo fue el de crear alegría a través del amor; por lo tanto, creó el universo como Su objeto recíproco de alegría. Según esto, Dios puede ser considerado el primer gran artista y el universo como Su obra de arte. Nuestra creatividad artística humana se deriva de la creación de Dios al crear el universo. La actividad de creación comienza con el propósito para la totalidad, es decir, con el intento de agradar a otros, y la actividad de apreciación comienza con el propósito individual, es decir, con el deseo de obtener alegría para sí mismo. En la Teoría de la Imagen Original hemos visto que la creatividad de Dios precisamente consiste en Su capacidad de realizar la estructura de dos estadios de la creación. Este proceso es manifestado como la estructura de dos estadios de la creación en la creatividad artística humana. Primero, tenemos el estadio de estructurar un plan; luego, el estadio de hacer el trabajo artístico por medio de hacer sustancia dicho plan utilizando los materiales correspondientes.

Segundo, Dios creó a los seres humanos y a todas las cosas como objeto recíprocos de alegría. Si aplicamos esto a la Teoría del Arte del Pensamiento de la Unificación, significa que el artista crea su obra de arte para sentir alegría por medio de lograr que su trabajo refleje su Sungsang y su Hyungsang. Igualmente, significa que quien aprecia (el apreciador) siente alegría al sentir su propio Sungsang y Hyungsang a través del trabajo artístico.

Tercero, si aplicamos la acción de dar y recibir que ocurre dentro de la Imagen Original de Dios a la Teoría del Arte, la creación tiene lugar a través de la acción de dar y recibir entre un sujeto recíproco (el artista) y un objeto recíproco (el material). La apreciación, también, ocurre cuando hay acción de dar y recibir entre un sujeto recíproco (el apreciador) y un objeto recíproco (el trabajo artístico).

B. Arte y Belleza

1. Arte y Alegría

El arte es la actividad humana que corresponde a la creación de belleza y su apreciación. Igualmente como ocurrió con el propósito de Dios cuando llevó a cabo la creación, el propósito del arte es sentir alegría a través de crear y apreciar el trabajo de arte (el objeto recíproco del artista). Así, el arte puede definirse como la creación de belleza y la creación de alegría a través de la apreciación.

¿Cuáles son las circunstancias que pueden generar alegría? La alegría surge cuando el Sungsang y el Hyungsang de un sujeto recíproco y un objeto recíproco llegan a semejarse uno a otro. La semejanza en el nivel de Sungsang significa que el corazón, los pensamientos, etc. del artista, que impregnan su trabajo (objeto recíproco), y el corazón, los pensamientos, etc. del apreciador (sujeto recíproco), los cuales, en ambos casos representan el aspecto Sungsang, se asemejan unos a otros. Por otra parte, el elemento Hyungsang de forma, color, sonido, olor, etc. del objeto recíproco (todas las cosas constituyen un trabajo artístico) asemeja los elementos Hyungsang correspondientes que existen dentro del cuerpo del sujeto recíproco (el apreciador) en escala reducida; esta es la semejanza en el nivel Hyungsang. Cuando la semejanza de estos elementos correspondientes es percibida por nuestra mente, surge alegría por estímulo emocional.

2. Belleza y Determinación de la Belleza

La belleza puede ser definida como la fuerza emocional y la estimulación que recibe el sujeto recíproco por parte del objeto recíproco. Tal y como lo son la verdad y la bondad, la belleza es un valor. En otras palabras, la belleza es el valor del objeto recíproco percibido a través de la estimulación emocional.

Sin embargo, la belleza no es algo que "existe" objetivamente; es algo que "se siente". Algún elemento existente en el objeto recíproco provee al sujeto recíproco un estímulo emocional que se siente como belleza para ese sujeto recíproco. El elemento de belleza que estimula al sujeto recíproco emocionalmente es la combinación del propósito por el cual el objeto recíproco fue creado y la armonía (en espacio y en tiempo) de los elementos físicos dentro de dicho objeto recíproco. Así, cuando elementos físicos tales como líneas, formas, colores y espacio en pintura, y declive, duración, etc. de un sonido musical son bien armonizados centrados en el propósito de la creación, proveen estimulación emocional al sujeto recíproco. Cuando esta estimulación es percibida como tal por el sujeto recíproco, podemos decir que la verdadera belleza es percibida.

En resumen, la belleza es determinada verdaderamente cuando hay una acción de dar y recibir entre el deseo de un sujeto recíproco de perseguir valor y los elementos de belleza contenidos dentro del objeto recíproco. La belleza es así determinada por la propia evaluación del sujeto recíproco de la estimulación que proviene del objeto recíproco.

C. Creación y Apreciación

1. Creación y Apreciación Considerada desde la Perspectiva del Propósito Dual

Los seres humanos han recibido el deseo de cumplir su propósito. El deseo que pertenece al propósito para la totalidad se denomina el deseo de cumplir el valor, y el deseo de cumplir el propósito individual se denomina el deseo de buscar el valor. En arte, la creación es llevada a cabo sobre la base del deseo de cumplir el valor, mientras que la apreciación se origina del deseo de buscar valor. La creación artística es un acto por medio del cual un artista, en la posición de objeto recíproco, manifiesta el valor de la belleza en pro del beneficio de la totalidad (Dios y la humanidad, en la posición de sujeto recíproco). Por otra parte, la apreciación es el acto por medio del cual el apreciador, en la posición de sujeto recíproco, encuentra el valor de la belleza en una obra de arte (el objeto recíproco).

2. Requisitos para la Creación

Para crear hay requisitos que debe cumplir el sujeto recíproco (el artista) y requisitos que debe cumplir el objeto recíproco (la obra de arte). Igualmente, las técnicas, materiales y estilos de la creación son requisitos importantes cuando se crea.

(1) Requisitos para el Sujeto recíproco que Crea

Primero, el artista en la posición de sujeto recíproco debe proveer un motivo, un tema y un concepto. Al comienzo, debe haber una motivación para crear, o un motivo, y basado en ese motivo, se puede establecer un propósito para crear un trabajo específico. Seguidamente, se establecen el tema y el concepto. El tema es el contenido central que será desarrollado en el trabajo artístico y el concepto es el plan para el contenido y la forma de dicha obra que se realizará según el tema.

Segundo, el artista debe desarrollar un sentido de la conciencia del objeto recíproco; él o ella debe tomar la posición de objeto recíproco frente a Dios y la totalidad (la humanidad, la nación, la gente) y ofrecerles alegría por medio de manifestar el valor de la belleza. También es importante para el artista enfocar el acto de crear con una actitud de conciencia de objeto recíproco y esforzarse al máximo posible para ampliar el rango de su obra en pro del beneficio del sujeto recíproco (la totalidad). La actitud de querer dar alegría a Dios, el sujeto recíproco más elevado, y manifestar Su gloria, es la realización de la conciencia de objeto recíproco.

Finalmente, la individualidad del artista en sí misma es un requisito del sujeto recíproco que crea. Cada ser humano es un ser individual que fue creado para asemejar cada una de las Imágenes Individuales de Dios. Según esto, también en la creación artística, la individualidad del artista es expresada por medio de la obra de arte. La creación artística es una expresión de la individualidad del artista, la cual es una imagen individual de origen divino.


FIG.7-1. Formación del Fundamento de Cuatro Posiciones en la Actividad Artística.

(2) Requisitos para el Objeto recíproco que es Creado

La obra de arte debe reflejar apropiadamente las condiciones Sungsang del artista, tales como el motivo (propósito), el tema y el concepto. Para este propósito, el artista debe utilizar los materiales que sean más apropiados para manifestar esas condiciones Sungsang. Más aún, los elementos físicos (componentes) entonces utilizados para crear deben ser arreglados de manera de expresar completa armonía. Esas son las condiciones Hyungsang. La armonía de los elementos físicos se refiere al ritmo armonioso de líneas, la armonía de las formas, el uso armonioso del espacio, el contraste armonioso de la luz y la oscuridad, la armonía de colores y sonidos, el arreglo armonioso de masas en la pintura, el movimiento en el baile y las proporciones armoniosas de segmentos de línea (el corte dorado).

(3) Técnica y Materiales

La manifestación de la creatividad artística consiste en hacer un trabajo de arte utilizando un material dado, de manera de formar un fundamento de cuatro posiciones externo basado en el fundamento interno de cuatro posiciones de la concepción del artista. En el proceso de establecer un fundamento externo de cuatro posiciones, el Sungsang (la concepción) y el Hyungsang (el material) establecen una acción de dar y recibir centrada en el motivo o propósito. En este estadio, se requieren técnicas y capacidades especiales. Esto se denomina la "técnica de la creación". Los materiales también, consisten en materiales Sungsang, como el objeto recíproco de expresión, como los contenidos o el modelo de una pintura (su motivo), y los materiales Hyungsang, como los medios de expresión, por ejemplo mármol o madera. El primero se denomina el material del sujeto recíproco (el contenido del sujeto recíproco) y el último se denomina el medio. La forma como se relacionan unas con otros, las técnicas y los materiales (tanto el material del sujeto como el medio), es la estructura de dos etapas de la creación artística.


FIG. 7-2. Estructura de Dos Etapas de la Creación Artística.

(4) Estilos y Escuelas de Creación Artística

El estilo de la creación se refiere al método de la expresión artística, el cual es la forma particular como se forma la estructura de dos estadios de la creación. De especial importancia es la forma como se constituye el fundamento interno de cuatro posiciones, es decir, el estilo del concepto. Incluso cuando el motivo (propósito) es el mismo, si el Sungsang interno (intelecto, emoción y voluntad) y el Hyungsang interno (el tema sujeto recíproco) difieren uno de otro, el resultado (el concepto) también será diferente. De esta forma, si el concepto varía según el modo en el cual son colocados los elementos constituyentes del fundamento interno de cuatro posiciones, el trabajo artístico resultante naturalmente también variará en estilo. Históricamente, las principales escuelas representantes de la expresión artística han incluido el idealismo, el clasicismo, el romanticismo, el realismo, el naturalismo, el simbolismo, el impresionismo, el expresionismo, el cubismo y otros.

Sin embargo, a pesar que el concepto y el estilo de la creación artística esencialmente varían de un caso al otro, también pueden aparecer como un estilo que involucre elementos comunes. También hay varias formas en las cuales un estilo formado de esa manera, con elementos comunes, puede materializarse. La visión expuesta en la Teoría del Arte de la Unificación se denomina Unificacionismo. Principalmente, esto significa que el idealismo y el realismo son unificados centrados en el propósito de Dios para llevar a cabo la creación. Por ejemplo, el Unificacionismo representaría la imagen del ser humano llena de esperanza, buscando sobreponerse a las dificultades de su mundo real, lleno de maldad, mientras añora el mundo original, ideal. El Unificacionismo también busca expresar el amor ideal de Dios y el Corazón que Él ha sentido a lo largo del curso de la historia, es decir que también es una teoría basada en el Corazón. De aquí que también incluya elementos del romanticismo.


FIG. 7-3. El Estilo Artístico del Unificacionismo.

3. Requisitos para la Apreciación

(1) Requisitos para el Sujeto recíproco

La apreciación también es una forma de actividad artística y una forma de la acción de dar y recibir. Las condiciones requeridas tanto por el apreciador (el sujeto recíproco) como por la obra de arte (el objeto recíproco) son similares. En el caso del sujeto recíproco, los requisitos del Sungsang serán que él o ella tiene que tener el deseo de disfrutar la belleza. El sujeto recíproco, o apreciador, también necesita tener una actitud de intuición y contemplación cuando enfrenta el hecho artístico. Para ello, por supuesto, el apreciador necesita tener cierto nivel de cultura, gusto, pensamiento y carácter individual. La unidad armoniosa entre la mente espiritual y la mente física del sujeto recíproco es otra condición importante.

Seguidamente, es también necesario tener cierto entendimiento del motivo del trabajo artístico, el tema y el concepto, y tener una visión introspectiva del pensamiento del artista, incluso de los antecedentes históricos y sociales en los cuales el trabajo fue creado, entre otras características. De esta manera, las mentes del creador y del apreciador son llevadas a asemejarse y a hacerse coincidir una con la otra más cercanamente, dando lugar a que el proceso de apreciación llegue a ser un acto que forme parte de la creación a través de la perspectiva del apreciador. Adicionalmente, por medio de contemplar la obra de arte, uno está en la posición de sintetizar en su propia mente el concepto del artista (Sungsang) y la interacción armoniosa de los varios elementos materiales contenidos en el arte (Hyungsang), brindando así al primero el profundo significado de la obra de arte. Finalmente, y de mayor importancia, el apreciador debe tener los sentidos de la vista y del oído en buena condición, tanto como los nervios y el cerebro en un estado de buena salud (corporales, o condiciones tipo Hyungsang).

(2) Requisitos para el Objeto recíproco

Para la apreciación, las condiciones requeridas por el objeto recíproco (la obra de arte) consisten en que los elementos físicos que proporcionan su belleza deben ser armonizados centrados en el propósito de la creación. Como la obra de arte (objeto recíproco) es una pieza completa colocada frente al apreciador (sujeto recíproco), aquellas condiciones Sungsang y Hyungsang que la obra de arte tiene no pueden cambiar así sea la voluntad del apreciador. Sin embargo, puede recibir un nuevo significado a través del acto adicional creativo que consiste en la escogencia de la obra de arte y la forma en la cual el sujeto recíproco la admira. De esta forma, la semejanza de la obra al sujeto recíproco que la aprecia será realzada. Cuando se exhiben obras de arte, también es importante preparar el ambiente correcto para ello, incluyendo los antecedentes del local y la iluminación.

Ahora, consideremos cómo es posible emitir juicios acerca de la belleza. La belleza se determina cuando el deseo del apreciador de buscar belleza se cumple por la estimulación emocional que proviene de la obra de arte. La belleza en sí misma no existe objetivamente. Los elementos de belleza existentes dentro de la obra de arte sólo se tornan en belleza real cuando el sujeto recíproco los percibe por medio del estímulo emocional y los juzga como hermosos. En el caso de emitir un juicio de belleza como tal, el elemento emocional es más activo que el elemento cognitivo. Un juicio de estética es generado por un sentimiento, debido al estímulo emocional, más que a la cognición.


FIG. 7-4. Juicio Estético y Juicio Cognitivo.

D. Unidad en el Arte

En la actividad artística, hay varios pares de elementos correlativos que deben ser considerados desde el punto de vista de su unidad. Primero, consideraremos la unidad de la creación y la apreciación. Generalmente, se considera que la creación es llevada a cabo por el artista y que la apreciación es la actividad del público general, como si estos dos entes estuvieran separados. Sin embargo, desde la perspectiva del Pensamiento de la Unificación, los dos no son más que dos momentos diferentes del ejercicio de la actividad de dominio. Cuando los artistas producen sus obras de arte, ellos, al mismo tiempo, aprecian su trabajo. Y los apreciadores que aprecian una obra de arte, simultáneamente, se involucran en la actividad creativa. Según se mencionó más arriba, la creación que es parte de la apreciación se refiere a la creatividad adicional provista por la acción subjetiva.

Segundo, consideraremos la unidad del contenido y la forma. El contenido y la forma corresponden a las nociones de Sungsang y Hyungsang del Pensamiento de la Unificación, y tal y como el Sungsang y el Hyungsang existen a manera de unidad indivisible, el contenido y la forma también deben estar unidos. Esto significa que los aspectos Sungsang de la obra de arte (propósito, motivo, conceptos, etc.) y los aspectos Hyungsang (elementos materiales) deben ser armonizados y unificados.

Tercero, la universalidad e individualidad también deben estar unidas. Los artistas manifiestan su individualidad en la obra; sin embargo, simultáneamente, manifiestan ciertos elementos comunes basados en la escuela a la cual pertenecen, la región de donde provienen, la era en la cual vivieron. Lo primero corresponde a la individualidad y lo último a la universalidad. Como el creador une los elementos de universalidad y los de individualidad dentro de sí mismo o misma, la obra de arte también expresa belleza basada en los aspectos unidos de individualidad y universalidad.

Cuarto, también hay unidad entre eternidad y temporalidad. Todos los seres creados contienen dentro de sí mismos la unidad de la inmutabilidad y la cambiabilidad debido a que son la combinación de un Fundamento de Cuatro Posiciones para Mantener la Identidad y un Fundamento de Cuatro Posiciones para Producir Desarrollo. Y, exactamente, de la misma forma, dentro de una obra de arte, el elemento eterno y el elemento temporal existen uno al lado del otro en unidad. De esta forma, la belleza de la obra de arte llegará a ser más impactante si puede atrapar el "momento de la eternidad" o la "eternidad en el momento" cuando se la contempla.

E. Arte y Ética

El arte es una forma de dominio sobre la creación. Originalmente, los seres humanos fueron creados de manera de perfeccionar su carácter y su capacidad de amar antes de alcanzar el dominio sobre la creación. Como la perfección del carácter de cada individuo es una premisa (requerimiento previo) para alcanzar el dominio sobre la creación, sólo es apropiado que la ética sea un prerrequisito para la actividad artística, la cual es una forma de dominio sobre la creación. Como tanto la creación como la apreciación representan una forma de dominio sobre la creación, sólo tiene sentido que el artista tiene que ser también una persona moral y ética.

El amor es la fuerza emocional provista por el sujeto recíproco al objeto recíproco y belleza es el estímulo emocional que el sujeto recíproco recibe del objeto recíproco. Cuando consideramos el amor desde el punto de vista del receptor, eso es belleza, y cuando se considera la belleza desde la perspectiva del dador, eso es amor. Por lo tanto, amor y belleza están inmersos en una relación recíproca tal que son dos y uno al mismo tiempo. De la misma forma, la ética, que tiene que ver con el amor, y el arte, que tiene que ver con la belleza, se encuentran a sí mismos en una relación inseparable, muy cercana. Así, llegamos a la conclusión que la verdadera belleza sólo puede existir sobre las bases del amor verdadero. No obstante, a pesar que los artistas en nuestra sociedad han tratado con mucha frecuencia el tema del amor en sus novelas, dramas, películas y demás, nunca se les ha hecho fácil llegar a ser ellos mismos personas éticas. Esto significa que el amor con el cual ellos están tratando es principalmente diferente al amor de Dios y es, más bien, una forma de amor Caído (egoísta, inmaduro) que puede ser rastreado hasta el uso inmoral del amor por parte de nuestros ancestros humanos.

F. Tipos de Belleza

Una vez más, el amor y la belleza están inseparablemente relacionados uno con otra y no podemos considerarlos en forma separada. Mientras los padres más aman a sus hijos, más bellos los hijos les parecen (a los padres); cuando el amor incrementa en cantidad, también lo hace la belleza. Por lo tanto, los tipos de belleza corresponden a los tipos de amor. El amor de Dios se manifiesta divisionalmente en la familia como amor paternal-maternal, amor conyugal, amor de los hijos e hijas y amor de hermanos y hermanas. Por lo tanto, los tipos de belleza corresponderán a estos tipos de amor. Estos tipos pueden además subdividirse según aparece a continuación:

Belleza Paternal:

Solemne, magnánimo, firme, amplio, profunda, imponente.


Belleza Maternal:

Lleno de gracia, noble, cálido, delicado, llena de paz y cariñoso.


Belleza del Esposo:

Masculina, activa, con confianza en sí mismo, que brinda soluciones, valeroso y prudente.


Belleza de la Esposa:

Femenina, belleza pasiva, brinda apoyo, obediente, sentimental, suave, alegre y frugal.


Belleza del Hijo:

Filial, obediente, confianza en sí mismo, juvenil, chistoso, lindo (a modo masculino).


Belleza de la Hija:

Filial, obediente, confianza en sí misma, juvenil, chistosa, linda (a modo femenino).



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